En el libro, la responsabilidad ocupa un lugar de fundación. Lo veo como la posibilidad de mirar mi respuesta interior y elegir lo que puedo hacer desde allí. La culpa, por otro lado, consiste en condenarse a sí mismo y reducirse al problema.

Cuidar su respuesta no significa ser responsable de lo que alguien nos ha hecho. No borra los hechos ni la responsabilidad de otros. El manuscrito también recuerda el derecho a decir no, a establecer un límite y a salir de una situación. La autonomía interna debe ser capaz de apoyar estos actos.