La soledad puede llenarse rápidamente de proyecciones: lo que haremos mañana, la persona que conoceremos, la vida que deberíamos tener. El libro explora otra posibilidad: estar en contacto con lo que sentimos, sin llenar este espacio inmediatamente.

Esta autonomía no significa separarse de los demás. Compartir y amar ocupan un lugar central en el manuscrito. Se trata de poder relacionarnos desde una presencia más sincera, reconociendo al mismo tiempo nuestras necesidades reales de apoyo y compañía.