Un día puede cambiar porque una persona no responde como esperábamos. A los hechos se añade una historia: "No cuento", "tenía que suceder de manera diferente". En la Experiencia X, invito a reconocer esta brecha entre una situación y el escenario que habíamos construido.
Tener proyectos, crear y querer no es el problema. La cuestión es ver cuánto nuestro equilibrio depende de la obligación que todo se desarrolle exactamente como se esperaba. Observar esta expectativa puede abrir otra manera de actuar, más atento a lo que realmente es posible.